SERENA VICTORIA
EN DIEZ MINUTOS DE INSPIRACIÓN, LOS ALICANTINOS
RESOLVIERON EL ENCUENTRO.
FORMACIONES
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ARQUITECTOS ALBACETE C.F. |
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ARQUITECTOS ALICANTE C.F. |
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ÁNGEL MASCAGNI |
DANIEL SOLBES |
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FRAN COBO |
ANDY R. CUENYA |
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YUYI |
FERNANDO
VALDERRAMA |
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JUAN RUESCAS |
MARIO BERNA |
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BENITO MÍNGUEZ |
JAVO YAÑEZ |
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CÉSAR |
MIGUEL PÉREZ |
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BLAS |
CARMELO
CABALLERO |
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MIGUEL ÁNGEL
PALACIOS |
VICENT BATALLER |
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JOSÉ JOAQUÍN DE
HARO (JJ) |
ALEX LLORCA |
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EDU MASCAGNI |
DIEGO LÓPEZ |
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EMILIO |
CARLOS BAÑÓN |
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ÁNGEL
MILHOJAVIC |
ANDRÉS SILANES |
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JOSÉ LUIS |
IVAN CAPDEVILA |
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JESÚS MORAGA |
DAVID FUENTE |
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ALFONSO
GONZÁLEZ |
ARTUROCALERO |
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ESTEBAN
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RAFA PÉREZ |
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ANTONIO PEÑA |
JAVIER MARTÍN |
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JOSÉ E. HUERTA
(Trainer) |
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RICKY CAPELL
(Dique seco) |
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SEXUS CANO
(Socio histórico) |
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RAMÓN MAESTRE
(Dique seco) |
GOLES
Segunda parte
0 - 1 (m 45).- Cabalgada de
Diego López, desde el centro del campo, superando a todo el
que le salía al paso, y ayudado por la habitual y manida consigna de
Benito: ¡Salimos!. ¡Salimos!, se le abrió paso y entró con el
balón en la portería.
0 - 2 (m 55).- Rechace de
la defensa que recoge Fernando Valderrama en la frontal del
área, lanzando un disparo, a media altura, que se le escapa de las manos a
Ángel Mascagni, rebasando la línea de gol.
ARBITRO
Dirigió la
contienda el excolegiado Ángel Martínez Hernández - ¡No es Milhohavic!
-, que por presentarse tarde hizo que apareciesen los nervios en los
organizadores. Mereció la pena esperarle, porque dirigió el juego con
autoridad y determinación, aplicando con acierto la ley de la ventaja y
facilitando el juego limpio. Así los quisiéramos siempre.
CAMPO Y METEOROLOGÍA
Se inició el
encuentro a las 12.30 h, en el flamante campo de fútbol de césped artificial
La Palmera del Polideportivo de Rocamora.
Los vestuarios
nuevos y con buena distribución, equipamiento y duchas, aunque mal
dimensionados para dar cabida a un equipo de fútbol con abundante banquillo,
lo que hace sentirse a los usuarios como sardinas en lata.
Cielo cubierto
con momentos cortos de lluvia fina. Temperatura ideal para la práctica del
fútbol. Viento en calma.
INCIDENCIAS Y ANÉCDOTAS
Los anfitriones
delegaron en Andy R. Cuenya la organización del encuentro
Se encargó de concertarlo
todo: campo, arbitro, comida. Con eficacia y acierto. Que cunda el ejemplo.
Como el lugar
elegido para el partido – Granja de Rocamora – se encuentra en la
Vega Baja de Alicante, los manchegos enfilaron hacia allí por la A-30 de
Murcia, y la A-7 a Alicante para acortar distancia.
A eso de la diez
de la mañana, los expedicionarios hicieron parada en Blanca, en el Bar
Carmencita, donde se “metieron” el bocata de rigor, en ambiente familiar,
formando corrillo alrededor de la chimenea.
La juventud
sigue sin responder en el cuadro albaceteño, tan sólo Edu y
Alfonso dieron la cara.
Yuyi –
ahora residente en Alicante – acudió a la cita y aportó al equipo su
esfuerzo y pundonor, a pesar de sus múltiples lesiones.
Sin resolver, en
el cuadro manchego, el problema del mister, en esta ocasión fue Ángel
Milhojavic quién formó las líneas del equipo e hizo los cambios para dar
tiempo de juego a todo el plantel de futbolistas, sin despertar suspicacias.
Él mismo se dio diez minutos de presencia en la cancha, al final del
partido, lo que resultó fatal para su incipiente estado griposo.
Los veteranos
locales – Javier Martín y Rafa Pérez – estuvieron agazapados
en el banquillo hasta que el partido estuvo resuelto para los suyos,
entonces saltaron al campo a hacer sus pinitos. Pepe Huerta dirigió a
los suyos y Sexus Cano y Ramón Maestre acompañaron.
Los albaceteños
hicieron el viaje de regreso pasado por agua. No cesó de llover durante todo
el recorrido.
Volvió a la
escena radiofónica el show de Emili’Ete, con un showman
poco inspirado y falto de colaboradores eficientes. Moraguita entonó
algunos de sus temas más populares, al final del trayecto.
Se quejaron los
visitantes de que los anfitriones no les llevasen a ver el mar.
TIEMPO GASTRONÓMICO
Después de la
ducha, los contendientes se arremolinaron en la barra de la cantina del
polideportivo para tomar unas “frescas”; y a renglón seguido, cogieron los
vehículos para, en corto desplazamiento, llegar hasta Albatera, al
Polígono Industrial Mos del Bou, en el que está situado el Restaurante
Arrocería El Grano de Oro, donde se intentó que los comensales
tomasen asiento con alternancia de locales-visitantes, pero el personal es
reacio a esta recomendación de Comité de Competición, y lo hicieron a su
antojo.
Se sirvió un
extenso y variado menú. Agua, cerveza y refrescos para saciar la sed;
abundancia de entrantes al centro, entre los que llamó la atención la paleta
de foies de colores. Como plato fuerte se ofrecieron: arroz con conejo y
serranas y arroz con bogavante, con repetición a discreción. De postre,
platos, al centro, de tartas y helados. Se brindó con vino tinto Alcorta.
Rioja Tempranillo. Crianza 2006. Larguísima sobremesa con café, infusiones y
copas, en la que Ángel Mascagni, haciendo alarde de su agilidad,
ofreció una pirueta circense. Javier Martín disertó ampliamente sobre
las bondades del Futbol Arquitectónico y de estos encuentros.
Ángel Milhojavic, cumplimentó con unas breves palabras de
agradecimiento, con voz débil y evidentes síntomas de decaimiento gripal.
En la oscuridad
de la tarde, se despidieron efusivamente los contendientes y los albaceteños
emprendieron el viaje de regreso bajo la lluvia, sin parar en los lugares de
tentación por los que pasaron.
Los goles de Diego y
Fernando dieron un triunfo a los alicantinos frente a los albaceteños, que no se
producía en la competición de liga, desde octubre de 2006.
Es notorio el cambio
experimentado por el equipo de Alicante, en el que la presencia de jugadores
veteranos es pura anécdota. Un nutrido plantel de retoños futbolistas ocupan,
ahora, todas las posiciones en el campo.
En el cuadro
albaceteño, por el contrario, todavía aparecen jugadores de los albores del
club; lo que, si bien es un honor para ellos, no deja de ser una rémora para el
equipo.
Con estos mimbres se
elaboró un encuentro en el que los locales pusieron la energía y el ímpetu, en
tanto que los visitantes el oficio y la astucia.
En el inicio,
probaron los alicantinos a desbordar a las vetustas líneas manchegas, con
vertiginosas galopadas de sus jugadores más trotones que no atinaban a concluir
con éxito ni a reconvertir en juego colectivo, frente a un contrario situado en
los nudos de una resistente red defensiva que no fueron capaces de romper
durante toda la primera parte.
Los cambios
realizados en las líneas albaceteñas no mejoraban su rendimiento atacante, que
se limitó a esporádicas acciones individuales de Alfonso, Antonio Peña y
Jotajota, todas ellas faltas de engarce, imaginación y fuerza.
A poco del inicio de
la segunda parte, Diego López, confiado en sus fuerzas, ensayó una carrera desde
el centro del campo hacia la portería de Ángel Mascagni a la que llegó sin que
nadie se atreviese a pararle en su trayectoria.
Con el
marcador en contra los albaceteños perdieron el orden y la concentración, y a
los pocos minutos Fernando Valderrama se hizo con un rechace en la frontal del
área grande y enchufó un trallazo que se le escapó de las manos al guardameta
accidental (Ángel Mascagni), obteniendo una ventaja que permitió a los locales
dar cancha a su veterano banquillo y a los de Albacete, dar por perdido el
partido.