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IMPULSO
JUVENIL
LOS DE ALICANTE, CON UN EQUIPO REMOZADO, MANTUVIERON A RAYA A LOS
MANCHEGOS DURANTE TODO EL ENCUENTRO
FORMACIONES
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ARQUITECTOS ALBACETE C.F. |
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ARQUITECTOS ALICANTE C.F. |
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ANTONIO AROCA |
CARLOS |
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ÁNGEL MASCAGNI |
ANDY |
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LEO |
ANTONIO |
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BENITO |
RAMÓN
MAESTRE |
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JUAN RUESCAS |
ANDRÉS |
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PEPE
MASCAGNI |
ABEL |
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BLAS AROCA |
DANIEL |
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TONI |
RAFA PÉREZ |
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CESAR |
SANTI |
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JESÚS MORAGA |
GINÉS |
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ÁNGEL MILHOJAVIC |
FELIPE |
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JULIÁN (YUYI) |
PABLO |
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TOMÁS SALTO |
GUS |
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EMILIO |
DANI |
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ESTEBAN |
CARMELO |
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JOAQUÍN |
IVÁN |
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FERNANDO |
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MIGUEL ANGEL
CAMPOS |
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ROQUE, JAVO,
LUISINHO |
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JAVIER MARTÍN
(Portavoz) |
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AGUSTÍN ESPARCIA (trainer) |
JOSÉ ENRIQUE HUERTA (Trainer) |
GOLES
Segunda
parte
1 -
0 (m 52). Brioso ataque de la delantera alicantina con pase de
Andrés a Fernando Valderrama, que supera por velocidad a los
defensas y lanza un pase de la muerte que aprovecha
Andrés
para, desde el borde del área grande, conectar un disparo raso que
se cuela por la cepa del palo izquierdo de la portería de Antonio,
sin darle tiempo a reaccionar.
ARBITRO
Volvió
a fallar la intendencia alicantina, y llegó la hora de iniciar el
encuentro sin que hiciese acto de aparición arbitro homologable. El
ínclito Jesús Cano - profundo conocedor de las lides del fútbol
arquitectónico - se prestó para sacar a los suyos del trance y
asumió el papel de dirimente de la contienda. Con desparpajo y
socarronería supo llevar el partido y salir airoso de las múltiples
contestaciones que sufrió por los dos bandos.
CAMPO Y METEOROLOGÍA
Gracias
a las “influencias” de Ramón Maestre el encuentro se celebró en el
flamante campo de hierba artificial del Campus Universitario, con
vestuarios “ad hoc”. Las múltiples rayas de distintos colores
provocaron algún despiste en los saques de banda. En la segunda
parte los jugadores solicitaron un riego de socorro para atemperar
la flama que despedía el caucho.
Tórrida
mañana otoñal - parecía de verano - en la que el sol no dio ni un
respiro a los contendientes, causando en ellos abundante sudoración
y sofoquinas. Influyó en su rendimiento.
INCIDENCIAS Y ANÉCDOTAS
Obligaciones domésticas hicieron madrugar a Toni para desplazarse a
Campollano; por lo que, a la salida, el autobús tuvo que dar un
ligero rodeo para recogerlo. Este hecho despertó la calenturienta
imaginación de algún componente del “Sindicato Piraña”; que,
cuestionando ante la Organización el punto de encuentro - La Veleta
-, propuso una recogida “puerta a puerta - para mayor comodidad de
la plantilla.
Parada
en el Restaurante Los Rosales de Almansa para recoger a Joaquín -
con ligero retraso sobre la hora acordada - y dosis de
avituallamiento, que tanto agrada al personal .
Motín a
bordo, en protesta por las carencias de higiene del autobús. Se dio
traslado ipso facto y de viva voz a Javier Montoya - boss del
autobús - quién, capeando el temporal, susurró: que eso hería su
autoestima. Esperemos que se solucione este, enquistado problema.
Una
desconexión entre este comentarista y su enlace en el autobús,
impide dar noticia sobre lo sucedido en el viaje de regreso.
TIEMPO GASTRONÓMICO
Concluido el partido los contendientes se desplazaron, conducidos
por Javier y Ramón, en apacible paseo bajo las pérgolas cubiertas de
buganvillas, hasta el Restaurante La Charca, dentro del campus,
donde se celebró el ágape. Antes del inicio de la ingesta, Javier
Martín García-Galán se dirigió a los comensales para anunciar su
retirada - motu propio - como portavoz y cabeza visible del
Arquitectos Alicante C.F., aprovechando que en el seno de su equipo
hay nuevas y abundantes incorporaciones. Por parte del Arquitectos
Albacete C.F., contestó a sus palabras, en representación de la
Junta Directiva, su presidente, Ángel Martínez Henares, coetáneo de
Javier, quien alabó y agradeció su papel y trabajo en pro del Fútbol
Arquitectónico, en estos 25 años de singladura. A petición popular:
¡que se besen!, ¡que se besen! ...... se fundieron en un abrazo.
El menú
estuvo a nivel de los acontecimientos: platos, al centro, de crudos,
marinados y fritos, para abrir boca: y de cierre una paella que tuvo
desigual aceptación. Vinos de la tierra, de buen cuerpo, y consumo
abundante de “claras” para apaciguar la calorina sufrida durante el
encuentro.
La copa
de sobremesa se tomó en la terraza del restaurante, con animada
charla, en la que se relataron anécdotas históricas y se propusieron
ideas de futuro.
Los
anfitriones tuvieron la deferencia con los albaceteños, de guiarlos,
en un “architectural promenade” , para que pudiesen disfrutar con la
visión de los edificios más emblemáticos del campus universitario
alicantino.
COMENTARIO
A la
postre, corrió más el galgo que el mastín de carreras. Al saltar al
césped, se podía apreciar la notoria diferencia generacional entre
el vetusto cuadro albaceteño y la abundancia de incorporaciones
juveniles en el cuadro alicantino. Pero esta diferencia de años no
se reflejó de inmediato en el juego: la movilidad y velocidad de los
locales se veían neutralizadas por la previsión del juego y buen
posicionamiento de los visitantes, con una sólida y experimentada
defensa.
El
primer aviso lo dieron los alicantinos, en el minuto 18 con un
disparo al larguero, poniendo en evidencia la facilidad con que
estaban desbordando a la línea medular de los manchegos, que sigue
adoleciendo de su, sempiterno mal de desconexión, en la que su
adalid, César, exhibió las mismas buenas maneras que la falta de
visión para enlazar juego y encontrar el camino más idóneo hacía la
portería contraria.
La
salida de Julián al campo, mediada la primera parte, propició algún
tímido intento personal de asalto a la portería de Carlos, que era
neutralizado expeditivamente por los defensas, advertidos de la
peligrosidad del “bicho”.
Con los
cambios de refresco de la segunda parte, los de Albacete empezaron a
estirarse y a esponjar sus posiciones, intentando construir un juego
colectivo - que es lo debe ser el fútbol - ; pero el calor, el
cansancio y la falta de ideas malograban ese empeño, frente a un
rival que se anticipaba y recuperaba balones con suma comodidad.
El gol
de Andrés, facilitado por el cambio vocacional de Emilio, de jugador
a recogepelotas, les dio la puntilla, y si levantaron cabeza, fue
para ver pasar los balones que la defensa - Leo se las pintaba solo
- lanzaba hacía delante, buscando un rematador, para cuyo papel,
nunca apareció el actor idóneo.
Los
alicantinos celebraron el triunfo, conjurándose para salir de la
mala racha que les acompaña en los últimos años de competición
liguera.
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