GOLES
Primera parte
1 - 0 (m 12). Centro templado de Julián desde la banda
derecha, amago de Joaquín y remate de Jotajota,
que inaugura el marcador.
2 - 0 (m 25). Servicio impecable de César desde el centro
del campo, que aprovecha Julián para desbordar
a la defensa, en veloz penetración, y batir de tiro raso al
portero.
3 - 0 (m 30). Pase en profundidad, de Pepe
Mascagni a Julián, que se escora hacia el corner,
lanzando un centro pasado que aprovecha Joaquin para rematar de cabeza a la red.
3 - 1 (m 38). Disputa fratricida entre los Moraga
(Ramón y Jesús) que aprovecha Riky para hacerse con
el esférico y pasar a Roque , libre de
marca, que con serenidad y maestría bate a Antonio.
Segunda parte
4 -1 (m 62). Potente disparo de César, que se estrella
contra el larguero, y aprovecha Antonio Peña,
para introducir el balón en la portería.
5 -1 (m 75). Esteban persigue, con ahínco, un pase en
profundidad, logrando un ajustado centro que llega a los
pies de Antonio Peña, que, sin dudar ni un
momento, dispara a gol.
6 - 1 (m 77). Presión de la delantera manchega,
que les permite robar un balón en el borde del área.
Julián, lanza un disparo raso que
llega a las mallas.
7 - 1 (m 80). Saque de esquina, peina Julián y
Esteban, conecta un testarazo a gol.
ARBITRO
Dirigió el encuentro el colegiado Miquel Ángel Palacios Cano, que
"brilló por su ausencia", no se notó que estaba sobre el césped.
Este arbitro si que sabe lo que es el Fútbol Arquitectónico.
CAMPO Y METEOROLOGÍA
La Ciudad Deportiva del Albacete Balompié fueron las
instalaciones conseguidas (tras dura y persistente negociación) por
la Junta Directiva para la celebración del encuentro. Es de justicia
mencionar el impecable estado de conservación y limpieza de este
complejo deportivo, gracias al celo y empeño que en ello pone su
Director: Juan Rodríguez (Juanito).
Se jugó el partido en el campo nº 3 de los de césped artificial,
una de las tres canchas reconvertidas recientemente; por lo que su
estado era inmejorable. Un "pero": son insuficientes, las
protecciones perimetrales para evitar balones perdidos.
Poco antes del inicio del encuentro (12,00 horas) cayó un ligero
chaparrón, que cesó con rapidez.. En el cielo nublado se fue
abriendo algún resquicio, por el sur; permitiendo la llegada de
pulsaciones solares que atemperaban el frío ambiente, para alegría
de los banquillos.
INCIDENCIAS Y ANÉCDOTAS
La mala conciencia (¿o son otros los motivos?) por los "novillos"
de muchos de los jugadores de la plantilla albaceteña en el viaje a
Castellón, hizo que se presentasen al completo para participar en
este encuentro.¡Había 8 en el banquillo!.
Los componentes del cuadro visitante fueron llegando
gradualmente, en transporte individual, con algo de retraso.
Tomás Salto, dio la nota pintoresca por los locales: asomó 10
minutos tarde y vestido con leotardos.
En la primera jugada de ataque de los alicantinos, David Moreno,
al disparar en frío, sufre un tirón muscular que le obliga a
retirarse.
Mediada la segunda parte, Riky se tuerce un tobillo sin mayores
consecuencias.
El veteranísimo jugador Tomás González, tuvo que marcharse, nada
más finalizar el partido, para asistir a unas exequias. Gracias,
Tomás, eres un ejemplo de deportista para toda la familia del Fútbol
Arquitectónico.
Mención especial para Tony Merchante, que a las dos de la
madrugada cogió a la familia, desplazándose de Madrid a Albacete,
para participar en el encuentro. ¡Eso es afición y amor a los
colores del equipo!
TIEMPO GASTRONÓMICO
En esta ocasión el tiempo para el "papeo" comenzó a una hora
ortodoxa. El ágape confraternizador se celebró en los salones Campus
del Hotel Universidad; que, casi siempre ofrecen un plus de
intimidad. Se sirvieron entrantes de calidad y bien elaborados,
salvo los crujientes de morcilla, recomendados por el chef, que
merecieron un rotundo suspenso: estaban resecos y rancios. Se mandó
retirarlos de las mesas sin que el maitre se diese por aludido (no
hubo reposición sustitutoria). El plato fuerte fueron gazpachos
manchegos para los que hubo división de opiniones; aunque abundaron
las de reprobación. Estaban excesivamente caldosos. Para el riego se
optó por un valor seguro: Tinto Torre de Gazate (genuino caldo
manchego).
Dieron la nota, otra vez, los melindres Aurelio/Benito/Ángel
Mascagni pidiendo rancho aparte.
Javier Martín y Ángel Milhojavic pronunciaron, a los postres,
unas breves palabras de reconocimiento mutuo.
La consigna "Si tomas no manejes" caló en los alicantinos que
tenían que "guiar" y renunciaron a la copa final.
En la sobremesa se montaron las habituales partidas de mús y
dominó, a las que se sumaron los hermanos Martín (Javier y Juan
Carlos) y Alberto, por los alicantinos.
Por parte de los locales hubo mucha euforia celebrativa con
excesiva ingesta etílica, (indoors y outdoor).
COMENTARIO
Menuda papeleta se le vino encima al mister local para acoplar a
la multitud que se le presentó en el vestuario. No se amilanó y
planteó una solución salomónica (oyó a algún apuntador): montar dos
equipos, uno para cada tiempo; ¡y acertó!: victoria y todos
contentos.
El partido se inició con un juego vistoso y pausado, propio de
dos formaciones en las que veteranía y juventud están integradas y
armonizadas.
Los locales tomaron la iniciativa en ataque, con juego bien
conducido por las dos bandas y la velocidad de Julián, en punta, que
lograba buenos centros al área de influencia del "arco" alicantino,
creando sucesivas ocasiones de remate para los delanteros locales,
que lograron materializar en tres ocasiones.
La temprana lesión de David Moreno, restó velocidad al ataque de
los visitantes; y aunque tenían una sólida línea media, con Riky y
Xavi cómo baluartes, sus arietes atacantes estaban algo romos. Sólo
Roque, con su natural habilidad, lograba llegar con peligro al área
local.
En la segunda parte, salieron a escena los teóricos reservas del
cuadro albaceteño, suscitándose la duda de si serían capaces de
mantener la ventaja en el marcados, lograda en la primera mitad; y
para sorpresa de propios y extraños, la incrementaron; ¡y de qué
manera!.
A pesar de los exiguos cambios que pudieron hacer los de
Alicante, en ningún momento perdieron la compostura, ni en el juego
ni en los modales, ante la avalancha atacante de los de Albacete,
que se fue haciendo más insistente y efectiva conforme avanzaba el
crono y hacía mella en unos, por el cansancio; y provocaba la
euforia en otros, por el estímulo de los goles.
Día de fiesta para el Fútbol Arquitectónico. Hubo goles de todas
las facturas, deportividad a raudales, buen humor y camaradería. Que
siga la racha.
Abilio.